A veces podemos sentirnos como si alguien nos manipulara.
Como si alguien llevara las riendas por nosotros.
Es una sensación de que actúan, responden y viven por ti.
Como si formaras parte de un juego y sólo tuvieses derecho para aparecer en él, pero con la conciencia de otro.
Es ahí cuando te conviertes en marioneta.
En una marioneta dócil, tranquila, obediente y educada. En una buena marioneta.
Pero a la vez en una marioneta absorta de todo lo que pasa, ciega, ignorante, tonta.
Alguien vive por tí, pero no te das cuenta.
Alguien se aprovecha de ti, pero no puedes cortar los hilos.
No puedes hacer nada para impedirlo, te cuesta alejarte,pues escapar y dejarlo todo atrás es lo menos que puedes pararte a pensar.
Y entonces sigues sin actuar. Lo dejas suspendido en el aire e intentas seguir adelante sin hacer nada.
Pero no importa.
Puedes sentarte a esperar a que ese momento finalize, a que ése infierno acabe.
Algún día te darás cuenta, por fin, que el primer paso lo tienes que dar tú.
Y que si no te rebelas contra los hilos que ahora forman parte de tu vida, nadie lo hará...
Entonces: morirás siendo marioneta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario