La vida me ha enseñado muchisimas cosas a lo largo de todo éste tiempo, pero sobretodo en estos últimos años.
Desde siempre me ha gustado buscarle una sonrisa a las situaciones de la vida, imaginarme la cara graciosa de todo lo que me rodea, y vivir sin saber lo que son las preocupaciones.
Pero día tras día una se va dando cuenta de que no todo es de color de rosa, no todo es tan fácil ..
Y ha medida que pasa el tiempo, aparecen las preocupaciones, y con ella las lágrimas, la inseguridad de actuar a tu manera, el hecho de no ser tu misma.
Poco a poco a éso se le va sumando el sentimiento de soledad y el miedo. Una soledad y un miedo que sólo pueden entender los que piensan de la misma manera que yo. Un malestar que no se lo desearía a nadie de éste mundo. Dos palabras que nunca antes habían sido tan difíciles de explicar... y por éste motivo nadie me entiende, nadie ha sido capaz de darse cuenta, de ver realmente como soy, absolutamente nadie ha conseguido atravesar esa sonrisa falsa y esos ojos alegres tristones que normalmente demuestro. Nadie se ha dado cuenta de que en realidad, me falta algo muy grande que ni siquiera yo sé lo que es.
Nadie ha sabido comprenderme ... Aunque tampoco nadie comprendería el por qué me busco defectos, el porqué brota de mis ojos una lágrima que me va formando una grandísima cicatriz, el porqué me veo atrapada en una vida sin sentido, en un agujero negro, sin luz.
A pesar de lo mal y muerta que me siento por dentro, siempre he intentado sacarle una sonrisa a los que me rodean, ayudarlos a ellos cuando están mal, ser la primera en acudir hacia sus lágrimas, dándome prisa en ir hacia ellos intentando mostrar mi mejor consejo para verlos sonreir...
Y es ahi cuando me doy cuenta que yo estoy para todos, pero que nadie lo está para mí.
Sólamente lo están para el interés, para lágrimas, para consejos ...
Pero nunca aparecen cuando más lo necesito, y cuando tienen una carcajada en los labios no me nombran para que la comparta con ellos.
Sólo estoy para tragarme los males de los demás, a pesar de los míos.
Y poco a poco me voy dando cuenta que todos siguen su camino sin contar conmigo, sin echarme de menos siquiera, sin notar mi ausencia.
Es así como me siento...
Pero lo único que pido, es volver a sonreir de la manera que lo hacía antes, ser feliz.
No derrumbarme por mis propios pensamientos hacia mí misma, y poder cambiar de una vez por todas.
Nunca, me he rendido, sí que me he visto a punto de caer y no volver a levantarme.. pero al final siempre consigo estabilizarme y mantener el equilibrio.
Seguiré luchando contra todos, contra el mundo, contra mí misma, pero intentaré no rendirme.
Aunque sé que ése momento algún día llegará; y todavía no estoy preparada para ello.
Angharad, mi niña, mi todo... quiero que sepas que no me ha gustado nada esta entrada porque en la segunda parte del texto, eso de que "estoy para todos pero nadie está para mi" no es nada cierto, porque tienes a mucha gente que te quiere, que daría todo por verte feliz, que les jode no poder ayudarte con tu tema y se sienten impotentes. Gente que aunque tu no lo veas están siempre ahí, para lo que haga falta, sea cuando sea. Pero parece que no te quieres dar cuenta de nada de esto y que por mucho que te lo digamos seguirás pensando lo mismo... pero yo, una de esas personas que te quieren, seguiré aquí para todo esto y para recordartelo cada vez que haga falta, hasta que te hagas a la idea de que lo que digo es cierto. Nunca vas a estar sola, siempre nos tendrás a nosotros, tus amigos. Y me he sentido mal al ver esas palabras escritas. ¿Cómo que no contamos contigo? Me ha dolido mucho, que sabes que yo si no he estado ahí cuando lo necesitas no es porque no quiera, o no me interés o simplemente pase. No.
ResponderEliminarPero te doy un consejo. No te escondas detrás de una niña que no eres. Se tal y como tu misma eres y así los demás sabrán como ser contigo.
Te quiero, mi mejor amiga (L)