domingo, 27 de febrero de 2011

Futuro

Es imposible saber lo que nos depara el futuro. Es imposible saber lo que el futuro tiene guardado para nosotros.
Para mí, incluso es difícil seguir adelante con el presente. Y es que hacer el camino más fácil y continuar con mi vida ahora mismo, es de las cosas más duras que me he planteado.
Puedo llegar a pensar que las cosas por fin van bien encaminadas, que se dirigen a la dirección correcta. Pero de pronto, como si un cajón que llevaba tiempo cerrado se abriera de repente, me invaden las preguntas, se mezclan... y con ellas las lágrimas.
Lágrimas de no saber qué hacer, cómo actuar, de no saber cuál será el final de todo ésto.
Sí... preguntas, lágrimas, impotencia, dolor, sufrimiento.
Pero qué hay de las respuestas? Dónde podré encontrarlas?
Ah... otra pregunta retórica, sin respuesta.
Nadie lo sabe.
Pero si que sé que me siento como vivir en un mundo sin sentido, como estar en el reflejo de un espejo, en el lado contrario.
Es como tener un punto de vista distinto al de todos los demás. Hasta que me doy cuenta.
Claro, la distinta soy yo.
Lo peor de todo quizás, ser consciente... Tener la capacidad de saber lo que me pasa, y a la vez no tener ni idea de lo que me ocurre.
El sentimiento de vivir en una burbuja. Me ven, sí. Pero ni me escuchan, ni me prestan atención, ni me siento cómoda.
Y entonces... sólo hago una cosa, observar.
Dedicar tiempo a las personas que, ni me dedican, ni me dedicarán tiempo a mí. Compartir conversaciones conmigo misma, y vivir en un lugar inmerso, en una línea paralela...
Sí, dos líneas separadas que nunca llegan a encontrarse. En una de ellas está el mundo, está todo,
y en la otra estoy yo. Tan sola y tan incomprendida como siempre.
Cuando soy consciente de todo eso, me doy cuenta que nadie me conoce realmente. Que me he pasado muchísimo tiempo intentando conocer a los demás.. consiguiéndolo incluso.
Pero a mí no me conoce nadie.
Sé que algún día, cuando todo ésto sólo pase a ser un recuerdo lejano me arrepentiré de todo lo que tenía en mente, de todos aquellos pensamientos que lo único que conseguían era seguir hundiéndome.
Y lo único que querré hacer, es recuperar el tiempo perdido, sustituirlo por una sonrisa.
Una sonrisa REAL. La que hace tiempo que no muestro.
La que hace tiempo que no puedo mostrar.
Y en ese momento, sabré lo que es ser feliz. Sabré lo que es vivir como si fuera el último día.
Sin lágrimas, preguntas … Y sobretodo, sin importarme cuál serán las respuestas, sin importarme lo que me depara el futuro. Sin importarme lo que el futuro tiene guardado para mí.



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